Descubrí a Marcos Llorente días antes de que nos encerraran en la pandemia, en un partido del Atlético de Madrid contra el Liverpool, donde fue la gran estrella. La verdad es que, como no veo apenas fútbol, no he seguido mucho su trayectoria dentro del campo. Sin embargo, ha emitido a lo largo de estos años una serie de opiniones que, al ser un futbolista conocido, y guapete, han tenido cierto impacto.
Nos contó que las estelas que dejan algunos aviones no son simples estelas de condensación de vapor de agua, sino productos químicos liberados deliberadamente para fines ocultos, pero sin aportar ninguna evidencia científica. Y lo remató con: “No todo lo que dice la ciencia oficial es verdad”. En una entrevista explicó que la exposición al sol sin crema puede ser beneficiosa, minimizando el riesgo del cáncer de piel. “El sol no es malo, al contrario. Nos han mentido mucho sobre esto”. “Ponerse crema todo el rato no tiene sentido”.
También nos contó las bondades de exponerse de forma voluntaria al frío, para fortalecer el cuerpo, saliendo poco abrigado en invierno. El que suscribe siempre termina la ducha con agua fría durante un par de minutillos, hasta ahí de acuerdo. Sin embargo, los científicos manifiestan que no está demostrado que refuerce el sistema inmune, prevenga enfermedades o sea beneficioso para todo el mundo. “El cuerpo está preparado para el frío, lo antinatural es vivir siempre cómodo”. No pretendas que tu opinión personal sea una verdad general, fill meu.
El caso es que nuestro amigo ha vuelto a liarla en un post en Instagram. Y es que tenemos que partir de una premisa general: hay influencers que aprovechan su fama para hablar de temas que no conocen. Parece que Marcos no tiene suficiente con ganar mucho dinero y ser popular como futbolista, y además necesita destacar como alguien que te abre los ojos ante las tremendas conspiraciones que hay en el mundo, o cómo nos engañan los gobiernos. Son personas tan narcisistas que, aunque tienen el privilegio de ser aplaudidos como futbolistas, necesitan ser admirados por cuestiones ajenas al deporte. Y a mí me parecería perfecto si lo hiciera desde el conocimiento… pero mucho me temo que no es el caso.
Y tú te preguntarás, amigo lector: ¿qué ha liado ahora? Ha sacado una foto de una bandeja de comida de hospital, diciendo que la comida de hospital es toda ultraprocesada. Algo absolutamente cierto, con esos zumos de fruta de tetrabrik que son todo azúcar, bollería industrial, caldos con grasas saturadas. Nada tenemos que discutirle al futbolista, la comida de hospital no es precisamente la mejor ni la más sana.
La pregunta que debemos hacernos es: ¿por qué un hospital no tiene la mejor comida del mundo? Pues Marcos nos lo resuelve, contándonos que “el sistema está roto, es un fraude, y lo que quieren es que estés siempre enfermo”. Es decir, que quieren que entres en el hospital y no te cures. Si hubiera dicho que la empresa farmacéutica tiene un incentivo muy potente para que estés enfermo, ya que su negocio es la enfermedad y si no hay enfermos, no hay negocio, tal vez alguien te compraría este discurso. Pero es que un hospital público hace una labor distinta. Es una infraestructura sobresaturada, que lo último que quiere es que haya enfermos… básicamente porque no les caben. No tienen recursos para asimilar la demanda que tienen. Además, como son un foco de bacterias, quieren darte el alta rápido.

Marcos Llorente of Atletico de Madrid in action during the UEFA Champions League 2025/26 League Phase MD2 match between Atletico de Madrid and Eintracht Frankfurt at Riyadh Air Metropolitano on September 30, 2025, in Madrid, Spain. AFP7 30/09/2025 ONLY FOR USE IN SPAIN. Oscar J. Barroso / AFP7 / Europa Press;2025;SOCCER;SPAIN;SPORT;ZSOCCER;ZSPORT;Atletico de Madrid v Eintracht Frankfurt – UEFA Champions League 2025/26 League Phase MD2; / AFP7 vía Europa Press / AFP7 vía Europa Press
¿Tiene aun así sentido lo que dice de la comida? El hospital está para curar enfermedades que requieren una cierta urgencia. Se prima la emergencia, y no la prevención. Que te alimentes bien no es una prioridad para el hospital. En un mundo ideal sería lo correcto, pero yo entiendo que un hospital tiene que decidir dónde invertir sus recursos limitados. Y entre tener un buen cirujano, o uno mediocre, pero con Arguiñano de cocinero, ¿dónde crees tú que van a poner los dineros del presupuesto? ¿Vas a prescindir de una buena máquina en la UCI porque la papilla que le pones al paciente intubado sea mejor? Mejor destinar presupuesto a tener jeringuillas, vendas, gasas y medicamentos, que en un boeuf bourguignon.
Nadie va a morirse por comer cuatro días comida basura… al fin y al cabo, mucha peña lo hace a diario. Es evidente que es un comentario de alguien que no entiende el sistema hospitalario, al que le sería aplicable la frase de Maurice Switzer, atribuida erróneamente a Lincoln o Mark Twain: “Es mejor permanecer callado y parecer tonto, que hablar y despejar las dudas”, y que es un cuñado de manual.
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